Osamu Tezuka, autor de 'Adolf' y 'Astroboy', por citar sus obras más conocidas –la gran mayoría no se ha publicado en España—, puede ser considerado como padre del manga porque, si bien no lo inventó, innovó en tantos terrenos que el manga posterior se lo debe prácticamente todo; o como el dios del manga porque nadie es capaz de crear historias con la capacidad de enganche que tenía, ni de alcanzar la fuerza narrativa que desplegaba.
Menos conocida es su faceta como cineasta, de la que se pueden encontrar muchas pequeñas joyas en forma de cortometraje. Por ejemplo, 'El saltador', que os incluyo más arriba; 'Broken down film' o 'Memory'. También ha sido autor de largometrajes y en este terreno seguía siendo tan pionero como en el manga, pues creó, por ejemplo, una de las primeras películas de animación eróticas: 'Cleopatra, la reina del sexo' ('Kureopatora').
Tezuka murió demasiado joven y dejó varias obras incompletas, entre ellas el largometraje titulado 'Mori no densetsu' (la leyenda del bosque), que estaba realizando en 1987. De las cuatro partes de las que iba a constar, que se corresponderían con los cuatro movimientos de la cuarta sinfonía de Tchaikovsky, sólo tuvo tiempo de finalizar la primera y la última.
La buena noticia es que el hijo de Osamu Tezuka, el director de cine y televisión Makoto Tezuka, ha anunciado que terminará la película que inició su padre. Makoto es responsable de dos largos y de una serie de anime que adaptan el manga de su padre 'Black Jack'. Existen otras versiones de animación sobre el cirujano de lo imposible, pero parece que las más agradecidas son las del hijo de Osamu.
Como director de Tezuka Productions, Makoto ha trabajado supervisando el nuevo manga de Naoki Urasawa ('Monster', '21st Century Boys'), 'Pluto', el cual es considerado una nueva interpretación de 'Astro Boy', obra también de Osamu Tezuka, que está viendo una adaptación cinematográfica de la que ya hemos adelantado mucha información.
En el póster de 'La leyenda del bosque' de más abajo vemos a Kimba, el león blanco que creó Tezuka y que Disney plagió para dibujar al Rey León que, "casualmente", se llamaba Simba.
Vía | Zona Fandom.
Más información en Blogdecine sobre Osamu Tezuka.
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4 comentarios
Juan Luis Caviaro
Una maravilla el corto del saltador. Recuerdo haberlo visto hace mucho tiempo, pero no si empecé a soñar con hacer lo mismo justo después o es algo que tenemos en común todos los mortales…
Morthylla
Lo de Kimba/Simba es increíble. Disney demanda o amenaza a diestra y siniestra, pero cuando lo hacen ellos no tienen ni siquiera la decencia de usar otro nombre. Supongo que cuando entras a trabajar como abogado para ellos, en el contrato hay una cláusula diciendo "dejarás toda la decencia en la calle, afuera de la puerta de Disney".
activity
En mi opinión el manga/anime es uno de los géneros más infravalorados por la gran "industria" cinematográfica, será porque no es americano…
Dr.LivingsToon
Grande Tezuka! El corto "Jumping" es una maravilla. De mis favoritos desde que lo ví hace un porrón de años.
Yo de "Black Jack" solo he visto una película, pero estaba dirigida por otro director (Osamu Dezaki). En su momento me gustó bastante, pero de eso hace ya más de diez años y tendría que volver a verla…
Es una buena noticia que el hijo de Tezuka pretenda continuar el legado de su padre. Ojalá otras películas de animación corrieran esa misma suerte (como "Thief and the Cobbler" de Richard Williams). Me muero de ganas de ver algo de la adaptación de "Astroboy" al 3D…
Respecto a que el anime esté infravalorado, yo no creo que lo esté menos que otras producciones de animación no japonesas. De hecho en España no nos podemos quejar, ya que tiene mucha mayor aceptación que otras producciones extranjeras e incluso que las propias producidas en nuestro país. Pregunta por ejemplo a la gente sobre cualquier producción de Miyazaki frente a maravillosas obras de arte como "Les Triplettes de Belleville" de Sylvain Chomet o "Persépolis" de Marjane Satrapi a ver cuales son más conocidas. Por supuesto, habrá muchos que no hayan oído ni hablar sobre alguno de los autores que he mencionado, pero es algo habitual en una cultura en la que los adultos de la generación de los 50 para atrás se piensan que trabajar profesionalmente haciendo "dibujitos para niños" no es un trabajo de verdad sino un entretenimiento…
Los amantes de la animación europea lo tenemos algo más complicado que los entusiastas del anime, ya que al no estar tan extendida, el número de producciones es irrisoriamente inferior y no por falta de talento precisamente. Solo hay que ver algunos de los cortos de fin de curso de los alumnos de escuelas como la de Supinfocom para ver que en francia el arte, el talento y la animación van de